L'Horta de València
L'Horta de València
1. Historia de l’Horta de València
La Huerta de Valencia es un espacio milenario de valores culturales, productivos y ambientales, que está ubicado en la plana aluvial formada por el río Turia y ligado íntimamente a la fundación del Cap i Casal. Con una superficie aproximada de 23.000 hectáreas, su ámbito estricto se extiende sobre un total de 40 términos municipales e incluye el conjunto de espacios regados por las acequias del Tribunal de las Aguas, la Acequia Real de Moncada y parte del Canal del Turia, fundamentalmente. Su ámbito ampliado está formado por los 44 términos municipales, con una superficie total cercana a las 63.000 hectáreas.
Es un paisaje en constante evolución, que ha ofrecido una escena agrícola distinta según el periodo del que se trate. Sus bases se establecieron durante la época romana, pero fue en la Edad Media -con la expansión de la civilización musulmana- cuando se instauró una organización que ordenó el uso de las aguas, los derechos colectivos sobre ellas y la distribución proporcional entre sus regantes.
La reconquista cristiana implantó un sistema feudal que reestructuró l’Horta. Se ampliaron los sistemas de irrigación y se modificó la estructura política y social del área. El paisaje originado con el feudalismo perduró hasta el siglo XIX.
La llegada del siglo XX altera significativamente su fisonomía. La expansión de las superficies urbanas y el incremento de las vías de comunicación fragmenta el espacio agrícola. La huerta pierde superficie y se desestructura económica, social y paisajísticamente, por lo que se hace merecedora de un régimen de protección y dinamización que garantice su pervivencia para las generaciones futuras.
2. Tradición
La Huerta de Valencia es una herencia cultural, ambiental y paisajística que se ha convertido con el paso del tiempo en una de las principales señas de identidad de los valencianos. El sistema de regadío es el principal elemento que la define y vertebra; pero existen otros componentes importantes que influyen en su articulación:
a) Las personas que se dedican a la agricultura de forma profesional.
b) El suelo de alta capacidad agrológica.
c) El patrimonio arquitectónico, arqueológico y etnológico.
d) El patrimonio natural (ecosistema).
e) La red de caminos y sendas históricas.
f) La estructura y parcelario de l’Horta de València.
g) La actividad agraria.
h) Todo elemento de carácter material e inmaterial el mantenimiento del cual sea necesario para fomentar las señales de identidad y el sentimiento de pertenencia.
3. Espacio agrario singular
L’Horta de València constituye uno de los espacios agrarios más relevantes y singulares del mundo mediterráneo, resultado de la actividad agrícola de sus habitantes a lo largo de los últimos mil años. Es un espacio de acreditados valores productivos, ambientales, culturales, históricos y paisajísticos que posee un elevado valor simbólico y una dimensión internacional evidente, puesto que solo restan cinco espacios parecidos al conjunto de la Unión Europea.
La Huerta está formada por un sistema de cultivos regados por el río Turia, desde donde se despliega un sistema de canales de riego o acequias, originalmente diseñado en la época medieval, que discurren aguas abajo por gravedad. La red de riego se extiende alrededor de la ciudad de Valéncia y por decenas de municipios de la región metropolitana (Dosier SIPAM de l’Horta, 2019). Geográficamente, la zona regada alcanza una llanura costera con muy poca pendiente, formada por las aportaciones sedimentarias del Turia y otros cursos fluviales locales que, con el paso del tiempo, han ido colmatando un antiguo espacio de humedales y albufera.
El aprovechamiento para el riego de las aguas del Turia se explica, por un lado, como respuesta a la carencia de precipitaciones y su irregularidad, pero también por la oportunidad de encontrarse en un relevo prácticamente plano y por la disponibilidad del agua del río durante gran parte del año. Por su parte, el sol fértil y un clima benigno —donde las temperaturas raramente bajan de los 0 °C— hacen posible sacar varias cosechas en el año. Alrededor del agua se ha desarrollado una cultura representada por normas milenarias regidas por instituciones como el Tribunal de las Aigües y la Real Acequia de Moncada.
L’Horta genera una producción agrícola de proximidad muy variada que permite que la población del área metropolitana de València dispongo de productos hortofrutícolas de alta calidad con costes reducidos de transporte.
Hasta el primer tercio del siglo XX, este espacio actuó como motor económico de la ciudad de Valencia y de los municipios que lo rodean, aunque actualmente este paisaje está seriamente amenazado por la presión de la actividad urbanística, la construcción de nuevas infraestructuras y la crisis y abandono de la actividad agraria. Pero el valor de la Huerta supera aquel estrictamente productivo, conformándose como un paisaje diverso constituido por la red de riego, la arquitectura agraria, los caminos históricos, las tradiciones, saberes y costumbres así como por una flora y fauna en que sobresalen las masas vegetales no agrícolas.
La pervivencia de la Huerta es clave para responder de manera resiliente a los efectos del cambio global y para asegurarnos la soberanía alimentaria. Es por eso que hay que proteger este valioso agrosistema y apostar por la promoción de la actividad agraria.